“[La] tomé por […] la mala salud, porque no me gusta estar con muchas personas, o que pase algo así o... En cualquier momento no me gusta estar así. Como que, o sea, no sé. Se me... se me cierra la garganta. No me gusta estar así, aparte que me da calor, me desespero por dentro, entonces, que no me gusta estar en situaciones así […]. Con muchas personas, y no me gusta chocar con las personas, no me gusta chocar con muchas personas desconocidas. […] Cuando hay muchas personas en el bus o en el Metro, prefiero esperar a que, no sé, llegar tarde a mi casa. Que un bus, que un Metro, un tren se vacíe […]. No me gusta sentir la sensación de sentirme así y ahogada o que, no sé, se me cierra la garganta”. (Antonia, 15 años).
“Para que las adolescentes también se sienten a, o sea, una cita médica; que si tienen una enfermedad lo cuidan y le dan pastillas y todo eso. Y… que tienen que esperar su turno…[...] Mi mamá me vio que me estaban sacando la sangre. Y eso dolió también, cuando te pedían apoyar. Y en el colegio también me pusieron una... ¿Una inyección? Una inyección. Y este me curó porque tenía COVID. Me curó. Y también cuando me dolía la muela, me la sacaron, y el doctor dijo que no podía comer nada así, muy duro. [...] juego, que cantara y eso. Y me sentía bien cuando los profes... Los doctores me decían: ‘Pon acá esto”, y me sentía muy bien’”. (Francisca, 13 años).
“Que yo me siento bien en mi casa [...] me gusta estar en mi casa con mi familia. Por aquí hay una foto de mi familia, y me gusta porque es más relajado. Puedo estar en mi casa viendo televisión. Disfrutando de mi familia, y comer”. (Ana, 15 años).
"Yo siento que esto era de mi país, por eso yo lo puse. Porque esto también representa a mi país [...] eso nos reúne cuando estamos en diciembre, por eso lo hice...". (Ana, 15 años).
“¿Qué me gustaría que, que supiera de mí los profesionales de salud antes de atenderme? Que sufro de los bronquios y que por eso me desnubilizo (sic) y estoy afectado en la nariz. […] ¿Qué me gustarían que tuvieran los CESFAM [Centro de Salud Familiar] para que pudieran ser mejores en la atención? […] lectura para lenguaje, lectura, eso, eso es lo que necesita el hospital. Es que para […] en terapia de lenguaje”. (Carlos, 14 años).
“Sí, sería importante bastante porque acá se ve bastante migrantes que vienen hartos con adolescentes, con niños pequeños. Yo creo, encuentro bastante que entran en desesperación, angustia, tristeza. Depresión. Depresión [...]Por no estar en su hogar, en su país, encontrarse en un lugar lejano. Ver todo un cambio radical en general, más que nada [...]on la carga de cuando vine yo aquí, llegué embarazada, me vine sola dejando todo allá. De un momento a otro no tuve como esa oportunidad de volver a elegir y tomé la primera opción que tuve de alejarme y dejar todo allá atrás. Aquí igual me sentí más sola, ahora igual. Me sigo sintiendo”. (Isabella, 23 años).
“Esa la tomé pensando en la felicidad de mi hijo porque yo sé que es feliz estar al aire libre. Y pues ahí no lo tengo muy así aislado, muy encerrado, porque él sale, juega. Los niños ven que se animan en la casa y juegan, se divierten. Y como que no hay, como todo está cercado, no hay un riesgo de que ellos vayan a la calle o vean cosas. Porque hay niñitos que van en la calle y a mí, en sí, no me gustan. Y no me gustaría que mi niño esté ni por ahí corriendo, o sea, a la deriva solo, sin pensar qué le pueda pasar. Entonces, como que también un lugar seguro para ellos, sí, está dentro de un área”. (Carmen, 32 años).
“Ellos son familia de la parte de mi hijo. [...] Y a nosotros siempre nos invitan para allá, para Curicó, y yo soy tan feliz allá porque ahí hay ríos; uno se va a tener ríos, va a coger esas frutas… ¿cómo es que se llama? Fresas. Una cantidad de frutas que son silvestres en la calle, mira, y uno las coge ahí, y de eso uno hace sabor. Entonces también eso forma parte de la salud. Para mí eso forma parte de la salud, porque si uno sale a buscar nuevos aires…”. (Luisa, 69 años).
"Sí, yo cuando vi esta revista que tenía, digo, ay que bueno. Pero resulta que son por temporada, no es que sean ahí fijas. Y lo ideal, bueno, estamos hablando de la salud, pero también es salud sexual. Sobre todo a la juventud ahora que yo digo que yo les pregunto así, que no les da tiempo, que corren mucho para allá y para acá. Entonces, si ellos tuvieran como más cosas a la mano, por ejemplo, si pasaban por la clínica ginecológica, se acercarían a pedir una cita y a recibir atención”. (Luisa, 69 años).
“Yo cuando vi esa foto me imagine que, como yo soy madre también, me imagine en ese momento estando en otro país, con mi hija. Y... ella la lleva al colegio, entonces, como estábamos hablando de barreras y... mucho se habla mucho se dice que muchos niños que no están escolarizados entonces yo decía una de las principales formas de derribar barreras en un país que no es el mío es escolarizando al niño, es la primera barrera que uno como madre debería pensar en el chiquitito, por eso puse derribar barrera”. (Enfermera).
“Ahí te fijas que está escrito en creole, y justo ese niño que iba saliendo llegó hace dos meses a Chile sin hablar español, nada pero sus compañeros siempre lo invitan a jugar y lo único lenguaje que conoce en este momento es jugar a la pelota, y cuando juega a la pelota se integra también con sus compañeros, que es un lenguaje único el juego. De acuerdo a eso, si el niño no estuviera en un colegio, si no estuviera inserto en un grupo, le costaría mucho aprender el español. Yo creo que ingresando a la sala, aunque sea de oyendo, logrará insertarse a la sociedad, insertarse con sus compañeros, tener nuevos amigos, aprender un nuevo idioma e ingresar, ¿por qué no? A la educación o a la salud, a todo lo que corresponde”. (Trabajador Social).
“Yo creo que de por sí los adolescentes se sienten no vistos, ya como transversales. No comprendidos. No comprendidos, como que es clásico que uno igual fue adolescente, nadie me entiende, todo el mundo no se, todo me ataca, claro, entonces ya de por sí, [...] tiene mucho sentido el hecho de que ellos migraron no voluntariamente, donde hubo pérdida de vínculo con esta familia, y que muchas veces nosotros hemos tenido casos de niños que para llegar a Chile atraviesan por muchos países por los cuales han sufrido muchos riesgos entre medio y niños que han sido víctimas de delitos entre medio de países entonces llegan con una sensación claro acá a Chile más encima llegan a una escuela donde a lo mejor no se adaptan al principio pero yo siempre cuando hago control y siempre les pregunto cómo se llevan pero así como cómo te sientes en el liceo te sientes bien acá compartes con alguien porque cuando hay un niño migrante que llegó hace poco por ejemplo y que no tiene ni siquiera un círculo con el que se juntaba a mí es como triste algo hay que hacer con ese curso para que ese niño al menos se sienta integrado en su escuela y que la escuela sea también un refugio entre comillas de todas las realidades que está viviendo”. (Matrona).
“Yo creo que en general los adolescentes tienen como muchos mitos que han escuchado socialmente sobre los anticonceptivos, que cuesta un poco sacarlos de ahí. Pero yo siento que influye súper bien porque en general, por lo menos me ha pasado que las adolescentes que yo he iniciado métodos que son migrantes, por lo general ya habían tenido por ejemplo actividad sexual antes, entonces ya sabían cómo es tema de prevención y en sus países habían utilizado algún método, entonces ya tenían un poco de conocimiento y las que no en general como que no hay un tema con ellas. Yo siento que también el espacio que esté el profesional y el adolescente y no esté el papá o la mamá. Porque obviamente cuando yo he atendido en el CESFAM va con la mamá, yo sé que me va a decir que no ha iniciado actividad sexual. Entonces muchas veces a mí me ha tocado, así como, mire vaya a ya entonces a buscar esto a la farmacia y después le pregunto a la niña, o le escribo en un papel, mientras la estoy pesando y me dice si, entonces yo digo ya, está la mamá y no me va a decir, y para iniciar un método yo necesito saberlo”. (Matrona).